Belleza es poder tener tu propia IDENTIDAD

Son muchos los acontecimientos que están precipitando la necesidad de revisar el modo en que nos comunicamos, la necesidad de aplicar una mirada con perspectiva de género y LEY MICAELA en todos los formadores de opinión, para dejar de socavar y dañar nuestra autoestima.

Cuando se cree que querer comprar ropa es un acto banal se esta tapando la realidad de que todas las personas necesitamos vestir para actuar en la sociedad, caso contrario iríamos presas por exhibicionistas, lo que en este planteo se oculta es qué pasa con las personas que no acceden a esa ropa (sea por su talle, sus características físicas, o sus necesidades funcionales) hay un enorme universo de personas excluidas. Desde el momento que los probadores solo admiten personas delgadas, con buena visión, sin problemas para desplazarse podemos decir que es bastante reducida la posibilidad de comprar en muchos locales.

Y si logramos sortear todos estos problemas reales que existen al momento de comprar ropa sumado a que solo el 5% de la población mundial se encuentra representado, por lo tanto la mayoría de las personas no sabe como le quedarían ciertas prendas ademas de desarrollar distintas distorsiones corporales; muy difícil sera construir nuestra identidad visual.

Para desarrollar una identidad al momento de vestir, o sea distinguirnos del resto. Vernos como seres singulares, únicos, diversos desarrollando la capacidad de tener una percepción individual, una conciencia de nuestra existencia material y simbólica necesitamos tener la posibilidad de pensarnos, vernos, construirnos. Pero si todo nuestro entorno (la jungla social que nos rodea) nos niega, juzga, tacha como erróneos claramente esa identidad se borra y es reemplazada por una homogeneizante que nos permita aunque sea pasar desapercibidas. que nos proteja de la critica y nos invisibilice para evitar caer en el banquillo de las acusadas.

En lo personal estas situaciones me oprimen, siento la desigualdad que genera el solo hecho de usar un talle XL. Como una revista me pide dinero para hacerme una nota, marcas de ropa ningunean mi trabajo cuando a colegas con corporalidades hegemónicas les ruegan que las muestren, cuando me llaman para «apoyar mi causa» usándome como publicidad gratuita y luego ni siquiera me mencionan, cuando me silencian por gorda conflictiva y con eso se llevan puesto mi trabajo y mi voz.

Es un gran momento para cambiar todo esto, para apoyar redes del bien, para solicitar lo que necesitamos como consumidoras, para que haya mas referentes diversas en los medios, revistas, redes sociales, publicidades y demás formas de representación social. Y para que cada persona revise lo que hace, nadie debe opinar sobre el cuerpo de otra persona.

Les quiere.

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